No habitas metros cuadrados.
Habitas estados internos.
Este libro revela algo simple y poderoso: la arquitectura no es un fondo, es una fuerza.
Una fuerza que entra al cuerpo a través de la luz. el sonido, el ritmo y la materia.
Si alguna vez entraste a un lugar "bonito" y aun así quisiste irte, aquí entenderás por qué.
Y si diseñas espacios, te quedará una pregunta imposible de ignorar:
¿Tu arquitectura cuida... o drena?